Con el alma bordada… #Cuba #A2AñosDeTuSiembra

Por Félix Edmundo Díaz @feddefe*

Hoy volveré sobre algunas fotos y vídeos que reveo de vez en vez, para mantener mi “alma bordada con las frases que nos dijo”, esas que hinchaban nuestros pulmones a punto de explotar, cual esperanza sembrada que, por inmensa, se torna indescriptible; también disfrutaré la frescura y desenfado con los que “protestó” en la sede de Naciones Unidas, cuyo atril permanecía impregnado del nauseabundo olor a azufre expelido por el hij’eputa1 que, en ese momento, residía en la Casa Blanca; o por su “Águila no caza moscas” para acallar a una lacaya en la Asamblea Nacional.

Es cierto que el gigante nos impactó (“en plural” porque soy millones) a todos por su inteligencia, su carisma y su verbo encendido, pero lo que más nos llegó fue su inmensa ternura y cariño para con los desposeídos, para con los hijos de aquella “América hecha trizas” que paso a paso, palabra a palabra, gesto a gesto, supo llevar a la unidad, unidad en la diferencia, pero unidad al fin, esa que ya era tan necesaria desde los días de Bolívar y Martí.

El saludo marcial del respeto a su pueblo, su sonrisa amplia que acompañaba ese gesto suyo de golpear su zurda cerrada dentro de la palma derecha, los susurros, jaranas y sus cantos, toda esa variedad de actos en su conducta que permanentemente hacían crecer al más terrenal de los hombres, son las imágenes que cruzan nuestras mentes al solo escuchar su nombre.

El inolvidable encuentro de pelota entre los veteranos de Venezuela y los “veteranos” de Cuba, las carcajadas de Fidel (sinceramente nunca lo vimos más alegre), el ceño fruncido del amigo por la duda y el inevitable desenlace del partido, la alegría sincera al descubrirse burlado, la complicidad y comprensión mutuas entre los dos, sus risas, sus secretos, el amor recíproco de padre a hijo fueron sentimientos que transpiraban y se pegaban a nuestras pieles y mentes cual los grabados que han resistido el paso de miles de años y así debemos grabarlos en los corazones de nuestros hijos y nietos. Regalémosles a nuestros hijos y nietos las historias que vivimos un día, para que a, a través de nuestros recuerdos, disfruten y aprendan a admirar a nuestros padres, a los padres de América, aun cuando estos nunca hayan deseado que así se les reconozca.

En estos dos años “detuvimos el adiós”, pero nos fue imposible hacer lo mismo con las lágrimas, al final lo que cuenta no son cuantas se derraman, sino porqué se llora. Si lloramos de rabia cuando se comete una injusticia y nos alzamos para defender al pueblo, entonces el amigo no se ha ido, si nos enfrentamos a los traidores y vendepatrias, entonces el amigo no se ha ido, si trabajamos por la construcción de un futuro de dignidad para todos los hombres y mujeres de nuestra América, entonces el amigo no se ha ido, si sabemos defender con nuestros actos el presente que nos legó, si estamos dispuestos a dejar la vida en ello, entonces el amigo no se ha ido, y si nos sucediera en esta batalla por los pueblos lo peor, entonces y solo entonces, caminaríamos junto al Gigante e iríamos un momentico a la misa.

*Editor del blog La Mala Palabra

1 No uso el término “borracho” que, en la mayoría de las personas, es un estado pasajero, porque no definiría bien a Bush.

 

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