Reflexiones sobre la visita del Papa Francisco a #Cuba (II)

Por Conte Nieves*

La Iglesia Nacional Cubana

Un dato curioso que en ocasiones se nos escapa es que cuando cualquier sacerdote en el mundo se ordena, lo hace comprometiéndose con tres votos: obediencia, pobreza y castidad.

Obediencia porque la Iglesia es jerárquica y el sacerdote debe obedecer las órdenes superiores. Cuando no lo hace recibe llamadas de atención e incluso represión; aunque al hacerse sacerdote, según el derecho canónico es sacerdote eternamente. Pobreza, porque deberá vivir con humildad y castidad, al practicar la abstinencia sexual, poniéndose “por encima del rebaño de Dios” (esto me parece que es más un problema económico que otra cosa).

Es por eso que los sacerdotes en general, independientemente de su jerarquía deben responder en su actuar con dichos votos

Visto estos aspectos básicos vamos a lo que nos ocupa.

Las iglesias nacionales deben responder a la política de la Iglesia Católica Universal, pero no necesariamente puede ocurrir así. En este sentido hay otro matiz. La Iglesia Católica Universal es Iglesia y Estado; luego tampoco necesariamente las iglesias nacionales tienen que responder necesariamente a la política Vaticana, representada en los países a través de las nunciaturas apostólicas (embajadas).

En este orden de ideas, ¿qué ha pasado en Cuba? No voy a detenerme en la descripción histórica detallada, sólo haré algunos comentarios.

En los inicios de la década de los sesenta y en el desarrollo de la misma, la Iglesia Nacional Cubana perdió su base social. Se le fue la burguesía, que aportó religiosos al movimiento contrarrevolucionario, entre los que se destacaron miembros de la Universidad de Villanueva que se convirtieron en connotadas figuras opuestas al proceso revolucionario. Fue una época en la que se oficiaban homilías de enfrentamiento a la Revolución. Hubo sacerdotes conspirando contra la Revolución, a lso que nunca se les hizo nada. Más tarde el Padre Loredo esconde a Betancourt en su iglesia, de ello ya hicimos referencia. Cuando Playa Girón vinieron con los mercenarios tres sacerdotes. Habría que detenerse en toda la historia de esa época cuando se pretendió oponer la fe a la Revolución y Fidel cortó el paso a ese intento. No lo lograron.
Fue la década de los sesenta, una época de efervescencia revolucionaria en la que no sabíamos cuándo y si se produciría un desembarco de tropas gringas y la actitud de algunos religiosos y jerarcas eclesiásticos creó predisposición hacia la Iglesia Católica. Pero nunca fue cerrada una iglesia ni se golpeó a un sacerdote.

A mi entender la Iglesia Católica Cubana fue salvada por tres figuras: Fidel Castro, José Felipe Carneado y monseñor César Zacchi (Nuncio Apostólico en Cuba en los 60). Se estableció por la dirección cubana una sabia política: la distinción entre la Iglesia y los creyentes.

Esta Iglesia Cubana que yo he visto desde lejos en Europa y que hoy ha matizado bastante positivamente su actuar con respecto a otras décadas dentro del proceso revolucionario que se ha desarrollado en Cuba, me lleva a plantearme algunas interrogantes, que son el resultado de una conversación con un católico cubano honesto que me visitaba y a propósito de la visita del Papa Francisco, estuvo compartiendo conmigo estas ideas, porque él ha querido ser un cristiano comprometido y ha sentido conflictos con la jerarquía católica cubana.

¿Cuál fue la actitud de la jerarquía católica cubana hacia el comandante Padre Sardiñas, sacerdote del Ejército Rebelde?

¿A cuántos años de declarado el bloque a Cuba por parte del gobierno norteamericano, se pronunciaron en contra del mismo?

¿En años posteriores que papel activo han desempeñado en tribunas internacionales para defender a la Revolución Cubana, como lo han hecho líderes religiosos protestantes?

¿Cuál ha sido la actitud de la jerarquía católica y de algunos sacerdotes hacia el sacerdote Marynnoll Miguel D´Escoto, excanciller sandinista; y los sacerdotes también sandinistas y exministros Ernesto y Fernando Cardenal?

¿Cómo era la relación de la jeraquía católica cubana con el monseñor Méndez Arceo, “El “Obispo Rojo” de Cuernavaca, México?

¿Qué actitud asumieron hacia la Teología de la Liberación? Teoría que en el marco del voto de la pobreza, los acercaba a los humildes y pobres del mundo.

¿Qué relación establecieron con la Iglesia Popular de Brasil y Nicaragua?

¿Qué pasó en Cuba con el movimiento Cristianos por el Socialismo?

¿Qué ocurrió con monseñor Francisco Oves Fernández en 1978, cuando salió de Cuba y nunca más volvió, siendo en ese momento el presidente de la Conferencia Episcopal Cubana?

¿Por qué los sacerdotes obreros en Cuba “Hijos de la Caridad”, no parecen haber sido bien visto por la jerarquía católica cubana?

¿Qué tipo de profesión de fe han practicado para estar asociados a las necesidades de la sociedad cubana?

De acuerdo a lo compartido con mi interlocutor, la composición de la jerarquía católica cubana ha ido cambiando. Lo que no sabemos exactamente hacia donde se orienta su compromiso. Hoy hay un arzobispo como Dionisio García y otros muchos obispos jóvenes y sacerdotes, que son el resultado de las escuelas cubanas. ¿Tienen algo que ver con los sacerdotes españoles que salieron de Cuba en los sesenta?

Y el cardenal Jaime Ortega. Una “pieza“que el Vaticano tuvo en cuenta al hacerlo obispo temprano, por encima de Pedro Meurice Estiú, arzobispo de Santiago de Cuba. Decisión que parece haber sido acertada por cuanto, el comportamiento de este último dejó mucho que desear cuando la visita a Cuba de Juan Pablo II. Me asombré al ver los contenidos de los cables de prensa en aquellos momentos. Pero aun Jaime no es de la oleada de jóvenes sacerdotes formados en Cuba. Jaime me dijo mi interlocutor que estaba formado por la Orden Canadiense. ¿Será real ese criterio?; luego, es probable que también le cueste trabajo entender cosas de la sociedad y la Revolución Cubana, aunque hace un esfuerzo denodado,por la posición que hoy ocupa y su condición de Cardenal.

Ahora la iglesia Cubana tiene retos y es la de ser sincera. Me decía otro amigo católico hace muchos años: “Una cosa es la Iglesia por dentro y otra por fuera”. Realmente no sé qué me quiso decir con lo expresado.

Hace unas semanas me leí un mensaje de la Iglesia Católica que creo versaba sobre la misericordia.

Cuanto nos gustaría que un día tengamos una Iglesia Cubana comprometida con nuestra realidad, lo que no quiere decir que deje de tener puntos de vista críticos.

En estos momentos en Cuba han surgido nuevos católicos y religiosos en general. Es un fenómeno social interesante y que da muestra de cómo nuestra sociedad cada día se abre más. Con esa integración de feligreses a las iglesias, en este caso a las católicas, veo dos lecturas: La primera; que se sumen a la abstracción de la vida social. Política seguida tradicionalmente por esa institución. Segundo, que esos feligreses empujen a la Iglesia al compromiso real con el pueblo.

Y ahora está la figura del Papa Francisco.

*Colaborador de La Mala Palabra

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