‘Yo’ envío ultimátum a los taxistas y compañía… Esta es mi gran contraoferta. #Cuba

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Por Félix Edmundo Díaz @feddefe*

Desde hace unos días el tema de los ‘boteros’ (porteadores o transportistas privados) ha ocupado algún espacio en las redes sociales en el terruño y allende nuestros mares, a partir de la decisión del Consejo de la Administración Provincial de La Habana de topar los precios del pasaje.

La medida no es nueva, tuvo su antecedente en la decisión que prohibía el aumento de las tarifas impuestas por los ‘boteros’ al pasaje, cuando el Estado tomó más control de sus recursos y, aunque no se aumentaron los precios de los combustibles ni de los impuestos, los primeros se sintieron afectados porque ya se les dificultaba adquirir los carburantes en el mercado negro… para que se entienda mejor, el Estado dijo: voy a controlar mis recursos.., y los ‘boteros’ dijeron: no puedo comprar combustible ‘por la izquierda’, entonces subo el precio del pasaje…

El Estado ahora solo detalló los topes de las rutas y, desde el principio, los ‘afectados’ se escandalizaron porque ya no podrían cobrar los escandalosos precios de sus servicios al pueblo y hablan, como lo hizo uno, de que solo trabajaría para conseguir los 100 pesos diarios que necesitaba para mantener a su familia y me pregunto: ¿Cuál maestro o cuál médico en Cuba puede ganar honradamente 3000 pesos mensuales? Ellos también prestan servicios tan o más importantes que el de transportar personas.

Se imaginan a un ‘botero’ que llegue con una fractura expuesta  a un Cuerpo de Guardia de cualquier hospital, después de un accidente, y el médico le pida su carné de trabajador y, cuando vea que es porteador privado, le diga que el tratamiento cuesta, entre suturas, quizás fijadores externos, set quirúrgico y curas, más el ingreso hospitalario, un par de miles de pesos… de seguro a esa hora comenzarán a hablar del humanismo de la Revolución, que si esto no es el capitalismo salvaje, que si la salud es gratis porque se la van a cobrar, etc., a esa hora no estarían pensando en sacar del ‘lomo del pueblo’ el combustible, el aceite, los neumáticos o la batería, sino en el deseo de ser atendido y tratado como un igual.

Entonces por qué coño quieren hacerse los dueños de las carreteras y las vías y desfondar los bolsillos de la gente, imagino que si el supuesto anterior se cumpliera y no se establecieran rigurosas medidas de control, los muy cabrones cobrarían 300 pesos por persona desde 41 y 42 hasta el antiguo Fruticuba (41 y 58) o un poquito más allá: la dulcería La Flora.

Este ultimátum no es para todos los ‘boteros’, ya que tengo amigos que se dedican a este oficio y lo hacen honradamente, que ¿es cierto que viven un poco mejor que yo y que la mayoría de los cubanos?, es cierto, pero no roban, incluso han realizado viajes gratis hacia un hospital para trasladar a un enfermo; alguien diría que son extraterrestres, pero en realidad son sencillamente cubanos, buenos cubanos que no han perdido la vergüenza ni el sentimiento de la solidaridad.

Este ultimátum es para los otros ‘boteros’, para esos que hoy hablan de no salir a trabajar o de seguir haciendo lo que les da la gana.

Una vez escribí y ahora lo retomo: Los cubanos somos un pueblo de paz que, por azares de la historia, desde que nos germinó el sentimiento de nacionalidad hemos estado luchando.

Cuando el criollo, mezcla de indio, español y negro, comenzó a sentir que el amor a la Patria, en palabras del Apóstol, no era el amor ridículo a la tierra, ni a la yerba que pisan nuestras plantas, comenzó a pelear por sus derechos y enfrentó a los españoles, con un intermedio de ingleses, continuó su guerra contra España y, después de usurpada la independencia por la intromisión del vecino del Norte, se consagró a combatir a cuanto gobierno corrupto y entreguista oprimió al pueblo hasta que alcanzó su verdadera libertad el 1ro de enero de 1959.

Después de esta fecha, los hombres y mujeres de este pueblo no dejaron de pelear, primero contra los bandidos[1] y los saboteadores, después de abril de 1961, por el Socialismo, con crisis de los misiles incluida, por Argelia, Siria, el Congo, Guinea, Mozambique, Angola, Etiopía, por Namibia y Sudáfrica, por la América Latina toda, pero también contra las acciones de la maquinaría de propaganda y subversión más poderosa del mundo, desplegada por los gobiernos de turno de los Estados Unidos de América.

¿Alguien en su sano juicio creerá que este es un pueblo al que se le puede presionar con mensajitos o declaraciones pendejas en las redes sociales, o con amenazas de no salir a trabajar?

Si este pueblo expropió a los dueños de centrales, fábricas y tierras, confiscó los bienes malversados y lanzó desde lo alto de ‘su monumento’ al Águila Imperial no para que volara, sino para que se precipitara contra el piso, de verdad ¿alguien cree que ‘cuatro cabrones’ (no importan cuantos sean) por tener en propiedad vehículos, la mayoría de los cuales funcionan con inventos (piezas, autopartes y accesorios robados o de dudosa procedencia), tienen güevos pa’ enfrentarse al pueblo?

Mi contraoferta para los ‘boteros’ es sencilla: ¡Pórtense bien pa’ que los reyes les traigan juguetes!, porque si nos presionan mucho, podemos empezar de nuevo y crear otra vez el  Ministerio para la confiscación de bienes malversados y entonces veremos a cómo tocamos…

En otro orden, quiero trasmitirle una idea a un colega: Fernan, leáse Fernando Ravsberg, ¿de verdad tú crees que puedes vivir en Cuba despotricando de mi pueblo?, ¿No crees que es hora de que te vayas pa’l coño de tu madre y empieces a escribir en “Cartas desde USA” o en “Cartas desde España”? ¿Por qué no le haces una visita a Uribe o a Peña Nieto y escribes “Cartas desde Colombia” o Cartas desde México”?, vaya, solo pa’ ver si algún ‘paramilitar’ (¿autodefensas?) o algún ‘zeta’ te da una patada en la ingle y te saca los güevos por las orejas… Desde aquí, en Cuba, es fácil porque sabes que nadie te va a secuestrar, desaparecer, torturar o matar, pero no estamos obligados a permitirte vivir y despotricar en nuestro suelo.

Por eso mi oferta para ti es sencilla: ¡Múdate de país o ‘habla fino’!, recuerda que a tu edad los dientes no vuelven a salir y los implantes de piezas dentales son carísimos…

Para todos los ‘destinatarios’ un memorándum gratis: Aquí, a millones nos dicen Cuba.

 *Editor de La Mala Palabra.

17 de febrero de 2017.

[1] 299 bandas con cerca de 4000 efectivos.

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